En un mundo lleno de good vibes, creo que soy una mala persona.
Me alegra un poquito la desgracia de otros al ver reflejada la mía en ellos.
¿Cómo empezar revelando uno de mis secretos más culposos? ¿Cómo encontrar la frase adecuada para no sonar como la peor persona del planeta?
Este es un tema del que creo yo, pocas o incluso ninguna persona desea hablarlo en voz alta, sobre todo en una sociedad que en los últimos años se ha visto infestada de vídeos de personas proclamando vivir entre la paz, el amor y evitando ansiedades y enojos.
En un mundo que se me presenta así, ¿Cómo voy a poder comentar que me calma el corazón saber que no soy la única desdichada? ¿Cómo explicar incluso que, en ciertos casos hasta se me va un rato la tristeza al reconocerla en la desgracia del otro? Y no me refiero a que desearía que todos viviéramos en la miseria y me alegra ver sufrir a los demás, al contrario, y aunque les parezca irónico, si veo mal a una persona que me importa e incluso si es alguien que no me agrada tanto, estaré ahí apoyando, pero no negaré que la ansiedad deja de dar brincos y vueltas cuando veo en sus lágrimas el mismo dolor que estoy viviendo.
Y esto no termina aquí. La verdad al escribir esto me siento completamente desnuda, y siendo sincera, asustada, pero prefiero sentir este miedo al ser juzgada antes de seguir escondiendo una verdad que quizás muchas personas se guardan por sentirse de la misma forma que yo. (Después de todo somos humanos y es normal no siempre sentir cosas buenas) el problema es cuando dejamos que aquello que es malo nos controle.
Pero incluso siendo consciente de eso, no puedo evitar recordar cada momento en el que decidí callarme, ser egoísta y pensar en como aquella situación me podría afectar a mí, (Si son personas que leyeron mi primera publicación) sabrán la dependencia que le tengo a mis notas, y ese es el ámbito principal por el que empecé a cuestionar si realmente soy una buena persona, aunque creo que en eso está ser alguien bueno, en dudar si lo eres o no. Las personas que llegan a tener tanta confianza al punto de considerarse excelentes seres humanos (y no digo que algunos no puedan serlo) pero creo que alguien que no tiene un poco de autocrítica y no sabe reconocer sus defectos y compartirlos con los demás, no es alguien completamente bueno.
Sea como sea, antes de presentar mi opinión final respecto a este tema, deseo compartir una experiencia personal, por la que en el anterior párrafo afirmé ser alguien egoísta.
El recuerdo más constante que tengo de esto, es acerca de mis notas. Siempre he querido que todos mis amigos tenga excelentes notas, que saquen 10 y estemos en los primeros puestos, y ustedes se preguntarán ¿En qué parte de esto está lo egoísta? Bueno, siempre querré que cualquier persona prospere, gane, y obtenga lo mejor, mientras no sea mejor de lo que obtuve yo.
Decirlo en voz alta e incluso escribirlo, hace que se me erice la piel, pero es verdad y no lo voy a negar, jamás me podría alegrar al 100% si alguien me llega a superar, y comprendo que todas estas actitudes provienen de una inseguridad y miedo a quedar atrás. (Les prometo que si me pagaran por psicoanalizarme, sería millonaria) pero simplemente es así. Ser humano, es ser contradictorio, y no hay nada mejor que mi ejemplo y yo en estos momentos para asegurar esto. Les prometo que a pesar de decir eso, luego estoy intentado ayudar a todos y buscando la forma de que tengan lo mejor, pero vuelvo al mismo camino, siempre y cuando yo esté unos milímetros adelante, esté asegurando llevar el frente, y no sé si les pase a todos, o tan solo a las personas a las que nos hicieron creer que si no te encuentras en primera fila, no eres relevante.
Como sea esta cuestión, es complicado vivir con este sentimiento de competencia constante, soy consciente que si fuera más segura, más confiada de lo que soy y por qué soy más que suficiente, no buscaría un valor que no existe, en cosas tan insignificantes (si lo vemos desde lo grande e inesperada que puede ser la vida) como lo es una nota en un papel, pero esto solo es una condición, un “si tan solo fuera” pero no lo soy, y creo que muchos no lo somos, así que, que mejor confort y tranquilidad al encontrarnos frente a frente con esa ansiedad que sentíamos por no ser los mejores en aquello, o compararnos con esto, y luego ver a la persona que teníamos tan idealizada sufriendo por lo mismo.
Les aseguro que me iré a dormir respirando mejor luego de ser consciente de eso, porque creo yo no siempre necesitamos una respuesta a nuestras ansiedades, es por eso que no terminamos diciendo todos nuestros miedos en voz alta. A veces solo buscamos compañía pero no física, buscamos la compañía de sentirse entendidos y sobre todo vividos. Cuanta es la felicidad y tranquilidad de comprender que no estabas loca, ni tan arruinada como creías, al encontrar tu propio desorden en el “cerebro perfecto” de quien idealizabas más.
Cuantas noches en vela he logrado evitar y conciliar el sueño más rápido al saber que los pensamientos por los que me creía próxima paciente en un psiquiatra, son la duda de todas las noches de personas que pensaba no les ocurría nada.
Creo que la verdad de que nos sintamos tan malos al tener tantos pensamientos, es que realmente no compartimos nada, y es que me he cuestionado ¿Cuántos pensamientos intrusivos jamás le hemos comentado a nadie por miedo a zonar psicópatas? ¿Cuántos pensamientos egoístas e inseguros nos hemos guardado para no vernos aislados, reprimidos y tristes? ¿Qué ocurriría si al fin todos nos permitiésemos ser humanos? ¿Nos replantearíamos si de verdad somos malos y solo estábamos sobrepensando? Yo creo que sí, porque en cuantas confesiones nocturnas no he encontrado la duda y hasta la respuesta de lo que hace unos meses o años, me aseguraba según yo, mi cupo en el manicomio.
Porque considero que alegrarse un poquito de la desgracia de otros no te hace malo, sino humano. Alguien que intenta validar y encontrarse comprendido pero sin la vulnerabilidad de decirlo en voz alta. Y en un mundo lleno de gente que pierde su personalidad o lo poco que tenía de ella, en cuanto llega una nueva moda, permítete ser humano. No necesitas solo pensar cosas buenas para considerarte una buena persona, incluso los ganadores del Nobel de la paz han llegado a ser de los peores. Recuerda que la vida no es de blancos o negros, es de grises. Si aprendes a vivir conociendo, compartiendo y aprendiendo de todas tus tonalidades ¿Quién más dichoso, real y humano que tú?





Totalmente de acuerdo contigo, siempre me he sentido mala o contraproducente por criticar a mos demás, o por el hecho de desearle la desgracias a los demas sólo si eso garantiza mi exito en algo. Incluso hasta a las personas que me caen mal, me gusta cuando le sucede alguna que otra cosita mala porque se que en el fondo se lo merecen, y no voy a negar que me he sentido malvada por tener esa clase de pensamiento o regocijo en el pecho solo de ver alguna que otra cosa mala que le suceda a quienes me caen mal.
Eso que estás trabajando a través de tu escritura se relaciona con tu "sombra", eso que tu yo no puede aceptar fácilmente que es parte de ti, pero que al trabajarlo y "alumbrarlo" a través de tu escritura, estás haciéndolo consciente como algo que nunca te abandonará.
Y ello no te hace mala persona, simplemente un ser humano que busca ir mejorando, lo cual creo que mientras lo aceptes como parte de ti te hace una persona especial.
Lo malo de las RRSS y del mundo virtual es que esas apariencias que mencionas son la norma para relacionarnos, ¡bien por ti que buscas ir más allá de eso! Saludos, ojalá nos sigamos encontrando por acá.