Tengo 17, ¿Me dedico a planear mi futuro o a disfrutar del momento?
Si decido salir a disfrutar y no a buscar mi carrera en la universidad, ¿Quedaré en la ruina?
1. ¿Por qué dejar para mañana, lo que puedes hacer hoy?
Tener 17 es estar en el medio de absolutamente todas las decisiones importantes que al parecer definirán si vives en la calle o no.
Ya no eres la chica de 16 cuya edad suena aún inmadura, pero tampoco tienes 18 y eres “Una joven prometedora para la universidad”, es irónico pensar que entre esas dos edades solo existe un año de diferencia, pero lo más confuso de todo esto es como a alguien se le ocurrió que una adolescente que no sabe cómo describirse a sí misma, deba definir la carrera de su vida, y como la mayoría ha escuchado “todo su futuro”.
¿Qué ocurre si ni siquiera sé si tengo ganas de existir mañana? ¿Qué pasa si un día escribo la mejor pieza poética, y al otro no sé cómo continuar este escrito? ¿Qué pasa si un día soy más de dibujar y al otro me duele la mano al hacer un corazón?
Desde mi punto de vista, el peor error que se puede cometer es limitarse. ¿Por qué si hoy soy una chica de música indie, piensas que no me encontrarás un sábado escuchando reggaetón? Sé que son ejemplos tontos para un tema tan profundo, pero no busco mostrarme más poética de lo que me estoy sintiendo ahora, y a eso quiero llegar. Ahora mismo puedo poner estos ejemplos sin buscar llegar a la cúspide de la filosofía existencial y la reflexión, pero de repente me ven subir el mayor análisis de cualquier cosa que me cautivó.
No necesitamos encasillarnos en estereotipos para complacer a quien tenemos enfrente, cada que ignoras un talento (porque te aseguro que tienes uno o varios) estás perdiendo una parte de ti que ninguna otra persona o clase del colegio te va a devolver. ¿Por qué deberías matarte hasta comprender ese ejercicio de física mientras descuidas aquel poema o dibujo inconcluso que con tanta emoción iniciaste?
Si deseas hacer algo hoy, no lo hagas porque te están obligando a hacerlo, tampoco quiero decir que seamos todos rebeldes y mandemos todo al diablo (aunque no les miento que muchas veces lo desearía) pero a lo que quiero llegar con este primer punto, es que si algo no deberías dejar para mañana, es la pasión olvidada que tienes hoy. Antes de preocuparte por no decepcionar lo que espera el resto de ti, detente a pensar ¿Qué deseo yo? No dejes que las personas escriban la vida de la que luego te dolerá leer.
2. ¿Fiestas o cuadernos?
Como una adolescente que tiene una dependencia hacia sus notas y vive pensando en el futuro, les parecerá completamente contradictorio todo el discurso antisistema colegial y búsqueda de las pasiones personales que escribí anteriormente, sabiendo ahora que la mayor esclava de este mismo soy yo, pero realmente espero que alguien se sienta igual, con estos pensamientos tan contrarios a la vida que muchas veces uno termina llevando.
El segundo punto estará enfocado un poco más en mi experiencia personal con estas dos cosas, las fiestas y en ciertos casos excesos, y por otro lado el estudio y así mismo, sus excesos.
Desde que tengo memoria he sido la primera en mi clase, siempre con los mejores trabajos, siempre con 10 en las tareas y lecciones, pero además de esa “gran inteligencia” que todos me decían qué había recibido, existía una niña muy extrovertida que no paraba de cuestionar y cuestionar.
Mi familia siempre comenta sobre como me gustaba preguntar el por qué de todo y no paraba hasta sentirme satisfecha, no saben como extraño a esa niña insaciable por el conocimiento y con confianza en ella misma, y creo que la mayoría sabe hacia donde esta historia va.
Poco a poco las preguntas se hicieron menos frecuentes, puesto a que cada vez obtenía menos respuestas y más regaños de lo mucho que hablaba y preguntaba sobre cosas que “En la escuela no te van a enseñar” y desde esas pequeñas frases que entraron en mi inocente cerebro decidí preocuparme más “Por lo que era realmente importante” que por las ideas y pasiones que podía desarrollar. Todos los años de escuela, desde pre kinder hasta séptimo de básica, obtuve el mejor promedio. Entre más memorizaba el sujeto, verbo, predicado y las sumas y restas de fracciones, más olvidaba a los dinosaurios, los tipos de mariposas y descubrir más datos de cualquier especie, mientras jugaba “Mi primera encarta” y no hay cosa que más quisiera en la vida que decirle a esa pequeñita que no se le ocurra pensar que sus dudas y pasiones son de menor valor que sacarse un 10 en matemáticas por convertir una fracción heterogénea a una homogénea.
Continuando con la línea del tiempo, mis años del colegio no fueron muy diferente a esto, lo único que cambió es que luego de los dos años de encierro por la pandemia, todo rastro de extroversión se volvió uno nuevo de inseguridad y miedo al que dirán. Cuando ingresé al colegio de manera presencial no había cosa que me importe más que “el como pensarán de mí” ya que en esos 2 años seguí siendo la chica más aplicada que contestaba cada pregunta antes de que siquiera le preguntaran a ella, y la mayoría que no me conociese en persona, entendería que hasta le llegase a parecer odiosa, pero todo eso simplemente lo hacía por el mismo miedo de que cuando me pregunten directamente no sepa que contestar, así que decidía adelantarme y responder lo que yo sabía.
Como la mayoría de inseguridades, solo forman parte de lo malo que creamos sobre nosotros mismos en nuestro cabeza, hice grandes amistades que hasta ahora conservo, pero mi yo de 14 años fue la que se empezó a adentrar en el mundo de las salidas, empezar a tomar y mil cosas que no diría que me arrepiento pero que las hice intentando escapar del miedo principal y mayor trauma de mi vida que es la validación académica.
El mayor miedo de las personas que vivimos pensando en nuestro futuro, es que las decisiones que tomemos ahora arruinen por completo este, pero quiero que sepan que no hay mayor error que ese. La frase: “A las personas no les importas demasiado”, aunque al principio me parecía triste y desalentadora, se volvió un alivio e incluso escapatoria de ese miedo al rechazo o a decepcionarlos a todos. No pienses que por salir a esa fiesta y no recordar ni la mitad de las cosas que hiciste es sinónimo de desperdiciar tu vida y tirar tu futuro por la borda, eres y somos jóvenes no desgastes toda tu energía en demostrar que “tu valor como persona” está en cuantas materias sobresalientes tienes, ese “valor” del que todos hablan, no existe. No eres un objeto en subasta, no eres un pedazo de carne esperando a ser recogido en una carnicería.
Recuerda que solo eres un adolescente descubriéndose, vive cada momento sabiendo que lo recordarás por siempre en primera persona, no desde los ojos de quien tienes miedo no le guste lo que ve.
3. ¿Qué significa realmente disfrutar el momento?
Continuando con el “recordar cada cosa en primera persona” quiero destacar mi significado respecto a esto.
Como he intetado expresar mediante este blog, cada persona es un mundo diferente, sin límites como lo son las definiciones y por mucho que sientas que te puedes estar quedando atrás porque no estás experimentando lo que al parecer todos proclaman como lo mejor de este mundo que pueden ser: fiestas, drogas o sexo; DEJA DE VER AL MUNDO CON OJOS DE ALGUIEN MÁS.
¿Te apasiona leer un libro con tu playlist de fondo que te da vibras del protagonista? HAZLO Y DISFRUTA EL MOMENTO. ¿Te emociona escuchar cada frase del monólogo de Jo March en Little Women? APRÉNDETELO Y GRÍTALO POR TU CUARTO O DONDE QUIERAS Y DISFRUTA EL MOMENTO. ¿No tienes ganas de nada y solo quieres estar en tu cama con música de fondo? VE Y SELECCIONA TU MEJOR PLAYLIST PARA TUS EMOCIONES DE ESE INSTANTE Y ATESORA EL MOMENTO.
Sé que ahora esta de moda la charla de apreciar la cotidianidad, y no quiero sonar como aquellas personas que te dicen que la depresión y ansiedad se quitan sonriendo y viendo la vida desde otros ojos, porque las cosas nunca serán tan sencillas como desde los ojos de alguien que no lo está viviendo, pero desearía que al menos en este intento de desahogo y experiencia, se pueda recordar que no hay momento más increíble que el que tu decidas que es TUYO.
4. ¿Y si por no apresurarme me estanco?
Desde mi experiencia, no hay peor error que este. Díganme ustedes ¿Qué hacía una niña de 5 años resolviendo divisiones de 3 cifras en vez de continuar dibujando y soñando que es una princesa? y ahora, ¿Qué hace una chica de 17 que ya no quiere crecer más y quisiera vivir en una romcom y no mirar atrás?
Voy a sonar como aquellos ancianos que de pequeños nos parecían tan raros y cansones con sus frases, pero ahora comprendo lo sabios que son, así que por favor “Disfruta el presente y no quieras crecer, la vida se va muy rápido”.
Y haciendo énfasis a la cuestión de esta sección, les aseguro que es más la gente que se ha estancado por querer adelantarse, que la que realmente disfrutó sus etapas como debían ser. No sé quién leerá esto, pero si tienes menos de 17 disfruten muchísimo como USTEDES LO DESEEN, no intenten adelantarse para estar a la moda o para gustarle a ese chico que te aseguro que si no te quiere como eres. es porque no vale la pena.
Sé que ahora estoy sonando como una anciana a punto de jubilarse, pero soy una chica muy nostálgica y desearía que ninguna niña tenga que pasar por el miedo que genera el sentir que tienes que madurar cuando ni siquiera deberías tener eso en mente.
Ahora si tienes 17 o más y eres de las mías, las hijas únicas o hermanas mayores que siempre escucharon un “Siempre has podido sola” “Nunca necesitaste de la ayuda de nadie” pero solo éramos niñas intentando enorgullecer a nuestros padres y no causar molestias, vengan que nos abrazamos entre todas. Quiero que sepan que son fuertes y espero lo tengan siempre presente, pero que no se les olvide que ser vulnerables no es sinónimo de debilidad sino de fortaleza de mostrarse de una manera tan abierta hacia alguien más o incluso frente a nosotros mismos después de tanto tiempo.
Sea cual sea la edad con la que alguien esté leyendo esto, y aunque enfaticé en las chicas, si algún chico está pasando por la misma experiencia quiero que sepan que cuentan conmigo y el peor error que pueden cometer es creer que están solos.
Si sigues siendo aquella niña pequeña que no logró expresarse cuando debía, no la reprimas más, ahora que eres consciente de la soledad que vivió, recuerda y retoma aquellos pasatiempos que tanto te gustaban, vuelve a escuchar las canciones que te cautivaban, pero jamás dejes sin voz a una parte tan íntima como lo es la personita con la que todo tu ser inició.
5. Intentando vivir el equilibrio
No les voy a mentir diciendo que descubrí como dejar de pensar en el futuro y ahora soy una chica centrada que vive en el presente y deja todo en manos del universo, porque sería la persona más falsa del mundo, al contrario, les quiero comentar como poco a poco e intentado hacerle comprender a mi mente que una calificación no lo es todo en la vida y que debo disfrutar mi vida en primera persona como tanto lo proclamo con todos los que conozco, y ahora con ustedes.
Cada vez que quiero caer en un ataque de ansiedad por miedo al futuro y miedo a que no conseguiré nada, a que quizás no soy tan inteligente o que hay personas mucho mejores que yo, recuerdo en cuantas veces en el pasado pensé exactamente lo mismo y nada pasó, así mismo recuerdo que es completamente tonto intentar comparar la inteligencia de una persona con la de otra, porque díganme ustedes, una persona que sepa cada fórmula matématica, y otra que sepa cada poema de Pizarnik ¿Hace a una más inteligente que la otra? Obviamente sí, la que sabe de Pizarnik es la mejor (just kidding) claramente son inteligencias diferentes, cada persona tiene ambiciones y emociones que lo hacen más afín con una pasión o la otra, creo que el problema principal de las personas que nos comparamos con otras, es que vemos las fortalezas de ellos y creemos que lo único que hay en nosotros son debilidades sin siquiera percibir o recordar en qué somos buenos.
No compares todo lo que eres como persona con alguien completamente contrario a ti, e incluso si sientes que la persona con la que te comparas es idéntica a ti, nadie en este mundo conocerá tanto tu mente y a ti mismo como tú, recuerda eso y úsalo a tu favor. (Sin manipular o lastimar a nadie por favor)
¿Y tú, qué hacías a los 17? ¿Crees que hay una respuesta correcta?
Playlist by me:








Me encantó tu ensayo. Tengo 32 y me identifico como la hermana mayor que "siempre ha podido sola". Solo puedo decirte que según te leo, ya tienes las cosas muy claras cómo para dudar de ti misma, simplemente sigue tu intuición. Buscar tu carrera de universidad definitiva a tu edad tampoco será algo que resolverá tu vida para siempre, lo importante es lo que indicas, seguir esa pasión, esa chispa, no la pierdas que las responsabilidades que se van adquiriendo al crecer van haciendo que nos despeguemos poco a poco de ellas y vivamos más en automático. El dinero debería venir por añadidura, tu misma creatividad y la experiencia que vayas adquiriendo te llevará a pensar en formas de conseguirlo. Un abrazo.
a mí me pasa algo parecido a mis 22 años! nunca supe qué iba a ser de mi futuro pero nunca le dí tanta importancia, nunca fui una estudiante ejemplar tampoco hdjsjd pero siempre pasaba, ni siquiera yo se cómo, me iba mal en todo menos en lo artístico y en lo humanistico. salí del colegio a mis 18 años, y por razones de la vida, a mis 22 años no he ido a la universidad y ni siquiera sé que quiero estudiar... pienso: ¿trabajaré toda mi vida? ¿será que algún día encuentre la carrera para mí? y así un sin fin de pensamientos que solo se ramifican y van de un trampolín a otro, pero estoy aprendiendo a decirme a mí misma: BASTAAAA, lo que es de una, es de una, y tooodo llega en el momento correcto y en el tiempo correcto, y ese momento/tiempo no necesariamente es el que queremos ✨️